Juego heurístico para iniciar, apilan y hacen torres, miran a través de los tubos y los rulos.
Hoy en la asamblea tenemos plátano y melón, el cual ha tenido bastante aceptación.
Rumbo al patio a quemas calorías y ponernos bien rebozados de arena, hoy no os hacéis una idea de la cantidad que ha llegado a clase… podemos hacer un arenero perfectamente.
Seguimos con taller sensorial, hoy le damos paso al gusto y al tacto.
Sal, azúcar, canela, comino, cacao, vinagre y limón.
Las reacciones han sido de lo más divertidas. El rechazo al limón y vinagre es lo más destacado. El cacao, azúcar y canela han tenido un éxito increíble.
Nos preparamos para la comida y un sueño con ventilador de lo más confortable.
¿Habéis aprovechado estos días de descanso? parece que casi todos los peques vienen con muchas ganas y alegría.
Comenzamos con el cesto de los tesoros para inaugurar otra semana, y como no podía faltar, el cepillo de dientes sigue siendo el protagonista.
Nos espera una fresquita sandía que en un abrir y cerrar de ojos, se acaba. ¿Los traéis desayunados al cole, verdad? es broma, con lo rica que está, yo también sería la primera en repetir varias veces.
Bajamos de forma ordenada al patio, aunque nos ha costado bajar las escaleras (después de tantos días…) de un lado a otro y cada uno con sus preferencias, disfrutan a sus anchas.
Cada vez que pasa un helicóptero lo saludamos enérgicamente. Incluso desde clase lo escuchamos y, por supuesto, saludamos.
De oído vamos bastante finos.
Una vez llegamos a clase, tenemos taller sensorial, varias texturas para la estimulación táctil.
Los niños exploran y aprenden sobre el mundo que los rodea, usando sus sentidos. A través de ellos comprenden las cosas, como por ejemplo, mediante el sentido del tacto.
Manipulan las texturas, cómo se sienten al tacto: duro, blando, húmedo, etc.
Teniendo en cuenta que el desarrollo cerebral de los niños depende en gran medida de la cantidad y calidad de estímulos que reciben desde edad temprana. Un niño expuesto a texturas tiene más posibilidades de hacer conexiones neuronales que le van a ayudar a su desarrollo físico, cognitivo y emocional.
Así que… ¡a experimentar!. Ha habido material rugoso, liso, áspero y suave. El que más han manipulado ha sido el rugoso.
Os voy avisando con mucha antelación (aunque siempre habéis superado con creces las expectativas, GRACIAS), de la fiesta de fin de curso (22 de Junio) que iremos disfrazados, la temática es: personajes fantásticos. Os lo iré recordando llegada la fecha, no os preocupéis.
Disfraces reciclados, hechos por vosotros, de la prima hermana por parte de padre, de vosotros cuando «mozuelos», todo vale.
Será un día estupendo cargado de actividades y sorpresas, a la par, que bastante emotivo.
Un miércoles con ganas de viernes ya que se va acercando el día especial seguimos con los preparativos.
Día en el que vamos a disfrutar muchísimo tanto pequeños como mayores.
Hoy iniciamos con la sesión de psicomotricidad que últimamente parece que hacer la croqueta es lo que más gusta, también usar el bloque con forma de semicírculo de sillita o hamaca.
Continuamos con un taller que les ha encantado, «bolsas sensoriales».
Las bolsas de los congelados las llenamos con agua (menos de la mitad) y aceite, añadimos tempera para darle color, purpurina, estrellitas, figuras geométricas de diferentes texturas.
Es un recurso pedagógico ideal para introducir a los niños en el juego sensorial libre donde imperan los sentidos.
Los objetivos son:
– Desarrollar la creatividad y el juego imaginativo.
– Favorecer la concentración.
– Aprender de manera significativa a través de la curiosidad y el juego.
Mañana le dedicaremos otro rato, porque hoy hemos tenido el tiempo justo para realizarlas.
Os puedo asegurar que estaban muy concentrados y se han quedado alucinando, sobre todo cuando echaban las cosas a las bolsas y veían como flotaban.
Rato de terraza donde disfrutamos de juegos varios y momentos muy tiernos niñ@/tutora, se vuelven locos de contentos cuando les hago cosquillas o cualquier juego, son de agradecidos estos peques. Qué porque llevo mascarilla si no de un bocado, me hubiera comido más de un moflete.
Vamos a por el martes con mucha energía, sacamos los aros y las pelotas grandes.
Este tipo de actividades aportan beneficios como: mejora del equilibrio, mejora de la coordinación, mejora de la fuerza y aprendizaje de conceptos básicos.
Día a día vamos avanzando, aprendiendo y reforzando el aprendizaje.
Continuamos con un taller sensorial que suscita gran curiosidad, inspirado en una obra de… (ahí va la «pista», quién acierte tiene premio).
Artista plástico estadounidense que llegó a ser el más conocido representante del pop art, durante las décadas de 1950 y 1960…
¡Andy Warhol!.
Para la realización del taller vamos a necesitar: – pintura de dedos – pinceles – cartulinas de diferentes colores – toallitas.
En primer lugar cogemos dos cartulinas de diferentes colores (una para la mano y otra para pie).
Iniciamos pintando la planta del pie (color diferente al de la cartulina) y ejercemos presión con la cartulina y el pie, repetimos operación con el color negro.
Una vez finalizado, volvemos a hacerlo pero con la palma de la mano (mismo procedimiento).
Podéis admirar y echar fotos en la clase azul y también se admiten piropos.
Así que familia, si veis a los peques con el pie de colores no os asustéis.
Es un taller muy sencillo a la par que laborioso, los peques han disfrutado muchísimo. La sensación de cosquillas al esparcir la pintura en los pies y manos con el pincel, el experimentar con la pintura con otra parte del cuerpo y sobre todo el ver reflejado el resultado.
Todos pedían más a pesar de las cosquillas ocasionadas, porque en el fondo ha sido como un pequeño masaje…
Después de realizar un buen trabajo toca irnos a la terraza (el taller ha requerido más tiempo de lo habitual y he cogido prestado del horario del patio).
Antes de prepararnos para comer han jugado con la cocinita, que les vuelve locos nada más ver el cesto.
Un merecido descanso y mañana volvemos con más actividades.
Ecuador de la semana y con mucha actividad por delante, aunque la primavera está haciendo estragos con tantos resfriados, los ánimos siguen casi a tope y los mocos también.
Arrancamos con varias texturas en papeles y telas. Es muy divertido hacer de fantasma con las telas sobre la cabeza, arrugar y rasgar el papel de revista. Pero lo que más le llama la atención es el papel celofán, por el sonido que produce al moverlo y porque se puede ver de colores a través de el.
Damos paso a un taller sensorial, si tiene agua el éxito está más que asegurado. En algodones o gasas se dejan presionadas las puntas de los rotuladores gruesos, dejando que se empape bien de tinta y después los echamos al agua y vemos como la tinta se va esparciendo hasta llegar al agua y… voilà!. El agua se tiñe de colores.
Este taller les ha gustado mucho, por lo que, se ha alargado.
Bajamos al patio y lo pasamos pipa, he montado en los hombros a varios peques y parecían la reina Isabel saludando… Cómo era de esperar, a los segundos hubo una avalancha de peques solicitando «de forma ordenada» su turno para que los subiera a mis hombros… la próxima vez aprovecharé y haré sentadillas cuando los tenga encima, ¿eso vale como deporte verdad?.
Antes de irnos a almorzar, juego a demanda… ¡la cocinita!.
Último empujón que nos queda muy poco para terminar la semana.