La inteligencia emocional se entiende como la habilidad de identificar nuestras emociones y de entender las de las demás, sabiendo realizar un correcto manejo de las mismas.
Desde temprana edad trabajamos las emociones con ellos, ya que la comprensión de estos sentimientos es de suma importancia para llevar a cabo una buena socialización.
Entre los 3 y 5 años los niños toman más conciencia de su «yo» en el mundo, esto no quiere decir que por ello no se trabaje previamente, pues desde el nacimiento inconscientemente le transmitimos nuestras emociones (miedo, alegría, tristeza…)
La etapa de 0 – 3 años puede convertirse en una etapa difícil para el manejo de las emociones, se ciñe por el deseo de la autonomía e independencia enfrentada con su actual dependencia. Esto les genera conflicto y frustración, y de ahí las nombradas » rabietas». Esta etapa está fuertemente ligada con el egocentrismo.
La familia y la escuela tienen que estar preparados para llevar este proceso de la mejor forma posible y dotarnos de gran paciencia en este periodo. A demás es importante estar conectados y cohesionados familia y escuela.
Desde Alquería trabajamos las emociones con ellos desde la más temprana edad a través de talleres, cuentos, teatros, actividades y en nuestro día a día, donde nos van surgiendo nuevas situaciones que dan lugar a nuevos aprendizajes.
En el día día con ellos verbalizamos como nos encontramos, haciéndolos partícipes y conscientes de como se encuentran ellos y cómo se encuentran los demás, dejando expresar libremente si necesitan llorar, estar enfadado, o reír de alegría. Y analizando siempre, conductas que puedan molestar al resto y así, poder modificarlas.
Como labor docente continuamente seguimos formándonos en este área que consideramos tan importante como es la Inteligencia emocional.
Nuria y Estefanía
Un nuevo
interesante base…PAPEL DE ALUMINIO…un nuevo tacto en nuestras manos ¡ Y qué divertido deslizar nuestras manos repletas de pintura por tan suave superficie! Utilizamos colores fríos de invierno: azul y blanco.
celebramos el viernes, con
empezamos la mañana jugando con los peluches, incitando así el desarrollo de la expresión oral.
Ya han pasado unas semanas desde nuestra incorporación al nuevo curso y ya vamos avanzando muy positivamente en todas las actividades propuestas en clase.
Creamos un entorno creativo que propicia el desarrollo de las habilidades manipulativas y perceptivas en la primera etapa de aprendizaje a través de la experimentación y el juego.
Así, cada bebé puede explorar las posibilidades que aporta su propio cuerpo, descubriendo nuevas experiencias sensoriales. Aprendiendo a expresarse por medio de nuevos lenguajes, como el artístico, a través de la utilización de diferentes colores, formas, temperaturas, texturas, materiales y superficies.
Y sobre todo, y para conocer y experimentar en todas las técnicas y situaciones, trabajamos en en las pequeñas normas de uso y de actuación: permanecer sentados ( o en pie, tumbados, de rodillas…) unos minutos, atender a
unas mínimas normas de uso del material, respetar el trabajo del compañero, centrarse en la técnica a emplear mediante la experimentación propia y la observación del compañero/a…¡ Y sobre todo, como ya hemos dicho, encontrar en las nuevas experiencias una gran satisfacción en el proceso!… ¡ Un trabajo bien hecho!