Archivo de la categoría: Clase Verde (5-6 años)

Crónica granjera (Viaje a la granja escuela Parapanda)

Queridas familias:

Aunque esta entrada del blog se ha hecho esperar un poquito más de lo habitual, por fin puedo compartir con vosotros una pequeña crónica de nuestra estancia en la granja escuela. Entre algunas circunstancias personales que han retrasado su elaboración y la ardua tarea de revisar y seleccionar entre cientos de fotografías para mostrar una representación significativa de todo lo vivido, han pasado ya un par de semanas desde aquella aventura. Sin embargo, las imágenes, los recuerdos y, sobre todo, las emociones siguen tan presentes como el primer día.

Esta salida, enmarcada dentro de nuestro Plan de Centro, ha supuesto una experiencia extraordinaria para nuestro alumnado. Más allá de las numerosas actividades realizadas, me gustaría destacar la ilusión, la motivación y las ganas de aprender que demostraron nuestros niños y niñas durante las dos jornadas. Muchos de ellos llegaban con una mezcla de emoción y nerviosismo ante la idea de pasar una noche fuera de casa, pero una vez comenzó la aventura, esos temores dieron paso a la curiosidad, la convivencia y el disfrute compartido.

La emoción comenzó incluso antes de llegar a nuestro destino. Durante el trayecto en autobús fuimos identificando algunos de los pueblos que habíamos trabajado previamente en nuestro mapa de clase. Ver cómo aquellos nombres y lugares que habíamos estudiado cobraban vida ante nuestros ojos convirtió el viaje en una actividad de aprendizaje desde el primer momento.

Tras nuestra llegada y una vez visitadas las habitaciones y organizado el equipaje y todo lo que llevábamos, nos reunimos en un lugar especial de la granja, para tomar un pequeño tentempié y conocer algunos de los espacios que íbamos a visitar durante nuestra estancia allí.

Mientras tanto «los profes» organizamos las actividades a realizar, teniendo en cuenta las altas temperaturas previstas para aquellos días y nos preparamos para una de las experiencias más esperadas: la excursión a la antigua mina de plomo.

Equipados con nuestras gorras, protección solar y suficiente agua para el camino, afrontamos un recorrido que supuso un pequeño reto motriz para todos. La llegada a la mina, iluminada únicamente por velas y envuelta en el misterio de los pequeños gnomos que habitan la granja, despertó la imaginación y el asombro de todo el grupo. Fue una de esas experiencias difíciles de olvidar.

De regreso a las instalaciones visitamos la almazara y algunos espacios exteriores de la granja.

Allí pudimos profundizar en el conocimiento de las materias primas que obtenemos tanto de origen animal como vegetal y observar cómo muchas de ellas se transforman en otros productos que consumimos habitualmente. Esta actividad conectó de forma muy significativa con el trabajo realizado durante el primer trimestre en torno al aliño de aceitunas. Aquellas aceitunas que conocíamos tan bien aparecían ahora transformadas en un magnífico aceite de oliva virgen extra ecológico, elaborado con una variedad propia de la zona. Además, cada uno pudo llevarse una pequeña muestra de este producto tan representativo de nuestro entorno.

 

La hora del almuerzo nos dejó también una gran satisfacción. El personal de la granja quiso felicitarnos por el excelente comportamiento mostrado en el comedor, por la autonomía demostrada y por la magnífica actitud hacia la alimentación. Recibimos con orgullo estas palabras, que reflejan el gran trabajo que familias y escuela realizamos conjuntamente en aspectos tan importantes como los hábitos de alimentación y convivencia.

Mientras Alberto y yo comíamos y para resguardarlos un poquito del sol, estuvieron llevando a cabo un tranquilo taller de papel reciclado que les permitió reflexionar sobre la importancia de reutilizar materiales y reducir residuos. Una actividad plenamente conectada con las iniciativas de educación ambiental que desarrollamos habitualmente en nuestro centro y que ayudó al alumnado a comprender, de forma práctica y manipulativa, que muchos materiales pueden tener una segunda vida.

Posteriormente recorrimos la zona de la charca, donde observamos pavos, gallinas, patos y otros animales.

También conocimos algunos aspectos relacionados con el trabajo de las abejas y la producción de miel. Divididos en nuestros equipos Conejo y Cerdito, acompañados por monitores y profesorado, pudimos cepillar caballos, alimentar animales y seguir descubriendo la riqueza de la vida en la granja desde una perspectiva cercana, respetuosa y participativa.

La tarde continuó con la celebración del cumpleaños de Lucas y un taller de transformación de alimentos en el que elaboramos unos deliciosos roscos. Además de disfrutar enormemente durante su preparación, la experiencia nos permitió comprender mejor los procesos de elaboración de algunos alimentos y valorar el trabajo que existe detrás de aquello que consumimos. La recompensa llegó al día siguiente, cuando pudimos degustarlos en el desayuno.

La primera jornada había sido tan intensa como emocionante. Habíamos aprendido mucho, habíamos convivido, explorado, descubierto y disfrutado juntos. Algunas de las fotografías que acompañan esta entrada muestran perfectamente ese momento en el que el cansancio comenzaba a hacerse notar en nuestras caras.

Llegó la hora de coger fuerzas cenando y aprovechamos el momento para dar la medicación pertinente a aquellos compañeros que la necesitaron.

Tras la cena, los monitores compartieron con los niños y niñas una bonita historia sobre los gnomos que habitan la granja y la visita de un hada muy especial, y dio comienzo una de las actividades más mágicas de toda la estancia. Equipados con nuestras sudaderas y linternas, iniciamos una pequeña aventura nocturna siguiendo pistas repartidas por distintos rincones de la granja.

No hace falta extenderse demasiado para explicar lo especial que resultó aquella experiencia. Ver la granja en silencio, observar cómo descansaban los animales, caminar bajo una hermosa luna y un cielo estrellado y contemplar los rostros de ilusión del alumnado fue, probablemente, uno de los recuerdos más bonitos que nos llevamos de estos dos días. La jornada concluyó con la visita de aquella entrañable hada en la zona de asamblea, poniendo el broche perfecto a una noche que muchos recordarán durante mucho tiempo.

Antes de ir a dormir llegó otro momento cargado de aprendizajes. Cada niño y cada niña tuvo la oportunidad de demostrar su grado de autonomía personal al organizar sus pertenencias, cambiarse de ropa, prepararse para descansar y gestionar sus materiales. Más allá de la propia experiencia de dormir fuera de casa, estos momentos cotidianos constituyen importantes oportunidades para desarrollar la responsabilidad, la planificación y la confianza en uno mismo.

El despertar nos regaló también algunos momentos especialmente entrañables. Compartir la mañana junto a los compañeros y compañeras, después de un curso tan intenso y lleno de vivencias nos permitió apreciar, una vez más, cuánto han crecido durante estos meses. Organizados en pequeños grupos, fueron vistiéndose, aseándose y preparando sus pertenencias con una autonomía que, en muchos casos, nos sorprendió gratamente.

Las imágenes del cepillado de dientes tras el desayuno reflejan perfectamente esa mezcla de responsabilidad, compañerismo y naturalidad con la que afrontaron cada momento de la estancia.

La segunda jornada comenzó con energías renovadas y con nuevas experiencias por delante. Tras el desayuno nos convertimos nuevamente en auténticos granjeros y granjeras. Visitamos la zona de los establos para conocer de cerca a cabras, ovejas, conejos, faisanes, cerdos, burros, vacas y caballos. Aprendimos qué alimentación necesita cada especie, recogimos hierba fresca, paja y distintos tipos de pienso, y tuvimos la oportunidad de acceder a algunos de sus espacios para participar activamente en su cuidado.

Especialmente emocionante resultó poder alimentar a varios de estos animales con nuestras propias manos, siempre siguiendo cuidadosamente las indicaciones de los monitores. Entre las muchas curiosidades aprendidas, nos sorprendió descubrir que las vacas no tienen dientes en la parte superior de la boca, algo que permitió a algunos compañeros acercarse con mayor confianza a la hora de alimentarlas. También disfrutamos enormemente dando de comer a las ovejas y compartiendo momentos de contacto directo con los animales.

La mañana continuó con nuevas propuestas relacionadas con la transformación de alimentos y el cuidado del entorno. Elaboramos nuestro propio pan, que posteriormente pudimos llevar a casa, y participamos en un interesante taller de bombas de semillas que nos ayudó a comprender la importancia de contribuir activamente a la conservación y mejora del medio natural. Y nos fuimos a almorzar para reponer energías, que a esas alturas ya nos quedaban bien pocas.

Casi sin darnos cuenta llegó el momento de regresar. No sin antes vivir la última experiencia inolvidable.

A través de un juego de pistas pudimos ver a lo lejos al gnomo. Algo tímido no quiso acercarse demasiado pero nos concedió un deseo mágico que solo sucede en lugares como ese. Sacó uno de los personajes de cuento para que pudiésemos conocerlo en persona. La mismísima Blancanieves apareció de entre los olivos y nos dedicó un baile lanzándonos besos y abrazos a todos.

Como culminación de la etapa de Educación Infantil, esta aventura ha supuesto un magnífico broche final. Han demostrado autonomía, responsabilidad, capacidad de adaptación, curiosidad por aprender y una extraordinaria convivencia entre compañeros y compañeras. Los docentes regresamos cansados, ya nos visteis, pero profundamente satisfechos y agradecidos por haber tenido el privilegio de acompañarlos en una experiencia tan especial.

Esperamos que esta crónica y la selección fotográfica que la acompaña os permitan revivir, aunque sea un poquito, todo lo que vuestros hijos e hijas experimentaron durante estos inolvidables días en la granja escuela.

¡Un fuerte abrazo!

Esther Justicia.

 

Proyecto de trabajo en el grupo verde: «La granja»

Aunque la salida a la granja escuela Parapanda, que puso el broche final a este proyecto, tuvo lugar hace ya una semana, diversas circunstancias personales y médicas me han impedido compartir antes todo lo vivido en el aula a través de este medio. Por ello, y ahora con un poco más de calma, he decidido recoger la experiencia en dos entradas diferentes: una dedicada al desarrollo completo del proyecto realizado y otra centrada en la experiencia tan especial vivida en la granja escuela, como culminación de todo el trabajo realizado.

Cuando nos quedaban apenas dos semanas para irnos de viaje a la granja escuela Parapanda,  empezamos a «calentar motores» en relación a todo lo que debíamos trabajar e investigar, antes de realizar esta especial salida.

Este proyecto de trabajo se trabaja en los tres niveles del ciclo, adaptando su grado de profundización y la consecución de competencias, al desarrollo evolutivo del grupo.

Comenzamos con una asamblea en la que la lluvia de ideas previas fue la protagonista. Tuvimos oportunidad de intercambiar información acerca de lo que era una granja, en qué se diferenciaba de una granja-escuela, qué animales son propios de este lugar, qué otras cosas podemos encontrarnos, etc.

Aprovechamos la oportunidad para comprobar (a modo de punto de partida) la adquisición de algunos aspectos trabajados en los cursos anteriores.

Repasamos (y en algunos casos conocimos) la nomenclatura de todos los miembros de una familia. Incluimos algunos términos nuevos, como por ejemplo lechones, gazapos o carnero, de tal forma que fuimos ampliando nuestro vocabulario en torno a esta temática. Conocimos cómo se llaman las distintas onomatopeyas que hacen los animales (cantar, cacarear, piar, balar, gruñir…) y también fuimos entre todos definiendo algunas características particulares de cada uno de ellos, del lugar donde viven, las materias primas que nos proporcionan…

Una vez realizada la puesta en común acordamos que nuestro juego en el aula, durante esos días, sería sobre animales de granja. Reservando antes de la recogida del material, las construcciones que fuesen haciendo y todo aquel material que considerábamos podía servirnos para montar una «maqueta», uno de los talleres creativos más importantes a llevar a cabo durante este proyecto. En ella hemos intentado plasmar todos los conocimientos que teníamos y que íbamos adquiriendo.

Para ello realizamos varias sesiones en las que fuimos alternado el trabajo en gran grupo, con el trabajo en pequeños grupos, repartiendo tareas y responsabilidades. Cada jornada han ido incluyendo aquellos elementos que acordamos iban a mejorar la maqueta para estar más completa

La formulación de hipótesis, tanto verbales como de acción sobre los objetos, fueron validándose o descartándose por ellos mismos atendiendo a criterios tan diversos como tamaño, apariencia, función que realizan …

Parte del grupo se encargó de seleccionar los animales que teníamos en clase o que habían sido aportados de casa, otros se afanaron en buscar aquellos objetos que nos faltaban (zanahorias, lechugas…) e incluso otros elementos básicos a incluir en la maqueta (comederos, mesas, cestas, personajes, piedras para el camino, arena para hacer barro…), otros en fabricar árboles y otros en construir algunos de los habitáculos de los animales. Un verdadero trabajo en equipo, en el que la cooperación ha dado como resultado mucho más que la mera suma de las aportaciones individuales.

El trabajo sobre el huerto, también ha estado implícito en este proyecto, sin embargo hemos pasado más «de puntillas» por él debido a las múltiples sesiones que hemos dedicado durante el curso a conocer aspectos sobre el mismo, utilizando nuestro propio huerto. Añadiendo además que realizamos un excelente trabajo de profundización sobre los alimentos, en el proyecto de «los alimentos» que llevamos a cabo en el primer trimestre. Hemos puesto el foco en las plantas aromáticas, aprovechando que en nuestro centro hay una gran variedad de ellas y que uno de los libros de consulta aportados hablaba de ellas.

Poco a poco fuimos dando lectura a todos los ejemplares,   en relación a los animales de granja o el huerto. También hemos tenido oportunidad de repasar algunos de los contenidos trabajados en el proyecto «los alimentos», sobre todo en lo referente a su origen y la diferenciación entre las materias primas y los productos derivados, que podemos obtener en una granja.

Para organizarnos un poquito todas las tareas a realizar en el proyecto, escribimos en la pizarra todo aquello que se nos ocurre que tenemos que hacer (previo a la salida) y también aquello que nos gustaría investigar. De este modo potenciamos la planificación (necesaria casi para cualquier actividad cotidiana) y además favorecemos el poder evaluar después si hemos «cumplido» con todo lo previsto.

Otra parte importante relacionada con nuestra salida fue la planificación de nuestra estancia allí. Aunque los talleres a realizar se organizan desde el lugar a visitar, hay una parte que les inquietaba a la vez que les ilusionaba:

¡Íbamos a dormir todos juntos sin nuestras familias!

Nos os podéis imaginar la experiencia tan positiva y bonita que vivimos en esta salida. Aunque a estas alturas ya hemos «superado» esa fase, mientras estábamos inmersos en el proyecto aparecieron algunas incertidumbres, pequeños miedos y algo de nervios incluso.

Dedicamos una mañana a conocer cómo eran las habitaciones, dónde se ubicaba el baño e incluso a remarcar que como ambos profes dormiremos con ellos/as, nos pueden llamar tantas veces como necesiten. A través de una especie de «teatrillo» les escenifiqué cómo pasaremos la noche entre visitas al baño, toses, «sed contagiosa» y el canto del gallo que nos despertaría bien temprano, ja, ja, ja .

¡Así fue, no me equivoqué en nada!

Para organizarnos mejor, dividimos al grupo en dos equipos, cuyos nombres eligieron ellos mismos: CONEJO Y CERDITO. El reparto de componentes lo realicé a mi criterio, teniendo en cuenta para ello múltiples aspectos organizativos, de custodia y de relaciones. Para identificar las habitaciones realizamos una especie de concurso de dibujo en el que se decidió no qué dibujo era el mejor sino el que a su criterio les gustaba más. Nos dio pie para hablar de la subjetividad de los gustos que tiene cada persona y el respeto hacia el trabajo de los demás. Finalmente eligieron los dibujos de Emma y Marco.

Otra de las tareas o responsabilidades que teníamos que hacer era escribir la lista con todo lo necesario a llevar a la salida. Para ello volvemos a poner en práctica la escritura autónoma (sin copia), respetando los ritmos individuales de cada uno/a y realizando la actividad en varias sesiones. Dado que el acompañamiento ha sido personalizado, algunos han participado en gran grupo, otros en pequeño grupo y otros de manera individual. Una tarea alfabética nada fácil a estas edades y en la que han puesto gran empeño, cada uno en función de su desarrollo y capacidad en estos momentos.

El mapa del camino que teníamos que recorrer con el autobús,  hasta llegar a nuestro destino, fue otra de nuestras tareas previas. Para ello nos preguntamos y vamos dando respuesta, a los siguientes interrogantes:

  • Dónde está Parapanda.
  • Cómo llegar hasta allí o por dónde pasamos.
  • Cuántos kilómetros recorreremos.

Tomando como referencia el río Genil, y por supuesto la Alhambra, descartamos otras vías que no nos llevan a nuestro destino, escogiendo la carretera que nos lleva hasta Pinos Puente. Seguimos hasta Íllora y por último llegamos a Alomartes, pueblo donde se encuentra la granja escuela.

Cada tramo tiene unos kilómetros, así que realizamos la suma entre todos (utilizando algunas estrategias aplicadas en otras ocasiones) y resolvemos que recorremos aproximadamente unos 34 kilómetros.

Ponemos en funcionamiento nuestra memoria de trabajo, a la hora de respetar consignas de color y orden.

Dado que algunos talleres han necesitado organización grupal en «pequeños grupos», hemos aprovechado para realizar de manera paralela otras actividades, tales como este taller creativo en el que cada uno/a representó su animal de granja favorito.

Como habréis comprobado, tras la lectura de esta entrada, los verdecitos somos capaces ya de trabajar a un ritmo … y nuestro grado de autonomía y responsabilidad frente a las tareas, nos permite realizar varias cosas a la vez en el aula. Han respondido fenomenal en cuanto a la planificación de las tareas planteadas y la ejecución de las mismas ¡merecen un reconocimiento por vuestra parte, por el esfuerzo realizado!

¡En la siguiente entrada os dejo las fotos de Parapanda!

Aprovecho para dejar por aquí los últimos «cumpleañeros» del grupo. Si alguno/a se me hubiese quedado en «el tintero» decídmelo, que fotos hay de todos.

Lamento no poder estar en la fiesta mañana, pero el lunes volveré a estar al frente del grupo y reanudaremos todo lo que tenemos previsto hasta final de curso.  Recordad que lunes y martes tenemos horario normal (hasta las 17.00 horas).

Nos queda la última conferencia-experto del curso, la actividad de natación y alguna que otra cosilla que tenemos planificada (si el tiempo lo permite).

¡Hasta pronto!

Esther Justicia.

Clausuramos nuestras salidas a la vega y nuestra tarde cooperativa

El martes y viernes, respectivamente, hemos dado cierre a unas actividades incluidas en nuestro Plan de Centro, que tienen como particularidad su realización en ciclo: las salidas a la vega y las tardes cooperativas.

Salidas a la vega:

Una actividad que realizamos con una periodicidad mensual y que compartimos entre todo el ciclo 3-6 años. Esta actividad posee una programación específica, que incluye tanto los itinerarios a seguir en cada ocasión, como los objetivos planteados en cada una de ellas.

A lo largo del curso hemos tenido oportunidad de conocer, entre otras muchas cosas:

  • Algunos cultivos de la vega.
  • El paso de las estaciones, mediante la observación directa de nuestro entorno más cercano.
  • Las tareas propias del campo: arado, siembra y recolección.
  • Ríos próximos a nuestro colegio: Genil y Beiro.
  • El sistema de riego por acequia.
  • Acciones beneficiosas para cuidar el medioambiente.
  • Normas básicas de seguridad vial.
  • Ecosistemas propios de la vega, gracias a la biodiversidad que presenta. Garcillas, lavanderas, estorninos, grajillas o mirlos, son algunas de las aves que nos hemos encontrado. Cebollas, ajos, espárragos, habas o maíz, algunos de los cultivos. Almez, morera, almendro, higuera o álamo, entre otras especies de árboles. Y dentro de otras especies de fauna, los zapateros, lombrices, hormigas, caracoles, tijeretas o mariquitas, nos han acompañado en nuestras caminatas y paseos.

La ubicación de nuestro colegio, en pleno centro de la vega granadina, nos proporciona una valiosa oportunidad de interaccionar con el medio natural, que pensamos es digna de aprovechar al máximo.

Además del acercamiento al entorno natural en el que habitamos, también hemos otorgado mucha relevancia a la convivencia entre grupos y al aprendizaje entre iguales.

La corresponsabilidad, la cooperación y el trabajo en equipo, han sido fundamentales para disfrutar al máximo de cada excursión realizada.

En esta última, hemos destinado más tiempo a su recorrido y variado de manera significativa el mismo. Nos hemos dirigido a los campos y caminos colindantes al colegio, pero accediendo por la cancela que está junto al aparcamiento.

Hicimos un recorrido paralelo a la carretera del colegio, en dirección al río Beiro. Pudimos observar la gran alameda, un montón de flores silvestres propias de la estación y hasta un tractor arando.

Realizamos un pequeño tentempié con fruta y «pececitos de galleta» y proseguimos nuestra aventura, ahora en sentido contrario.

Llegando casi hasta el cruce de carreteras que da acceso al camino del colegio (pero por dentro de la finca colindante al centro). Aprovechamos para saludar a nuestros compañeros/as de primaria y sorprendernos con la visión de nuestro colegio desde otra perspectiva, a la que estamos habituados.

Al final de nuestro recorrido disfrutamos un ratito de juego al aire libre, en una zona verde bajo la sombra de dos grandes árboles. Culminamos la salida con un almuerzo tipo picnic, compuesto por tortilla de patatas, pollo empanado y yogur, que degustamos allí mismo.

 ¡Vivimos una aventura en toda regla!

Durante nuestro paseo nos fuimos deteniendo a observar los cardos, los dientes de león, las amapolas y hasta el vilano de los álamos, que está esparciendo las semillas por toda la vega. Por supuesto también observamos los insectos y otros artrópodos, que encontraron en su camino

¡Ay, lo que nos gusta un bichito! 

Nuestros verdecitos continuarán realizando, en primaria, estas salidas. Cumpliendo una programación, adaptada a su desarrollo y los objetivos marcados para esa etapa educativa.

Por la tarde, aprovechamos nuestro taller creativo para recrear lo vivido en la excursión. Utilizamos la técnica del «puntillismo» para dar color a algunas figuras y después coloreamos el resto con rotuladores.

Nuestro centro también dispone de grandes espacios naturales que frecuentamos a diario y que nos posibilitan estar en contacto permanente con la naturaleza, con todo lo que ello trae consigo de beneficio.

Descubrir los caracoles fuera de su concha, encontrar muchas mariquitas, perseguir el vuelo de las mariposas, probar las moras de nuestro árbol del parque, degustar las primeras nísporas o colaborar en las tareas de eliminación de malas hierbas y alimentación de las gallinas, han sido algunos de los hitos más significativos esta semana.

¡No hay nada comparable a aprender haciendo y descubriendo!

Tardes cooperativas:

Actividad incluida en las distintas programaciones de aula, cuyo objetivo principal es fomentar la convivencia entre grupos y el trabajo cooperativo y que se realiza con una periodicidad semanal.

Cada viernes por la tarde, desde el mes de octubre hasta mayo (ambos incluidos), disfrutamos en compañía de los otros dos grupos del ciclo, de múltiples actividades y experiencias, enfocadas al trabajo de distintas áreas de aprendizaje, salidas fuera del centro escolar, fiestas, días de significación especial, proyectos…

El espacio para disfrutar de esta actividad suele ser el exterior (parque, huerto o jardín), aunque en ocasiones hemos utilizado la sala de usos múltiples para llevar a cabo sesiones de juego, baile, talleres artísticos, lectura de cuentos, etc.

Entre otras muchas experiencias, hemos disfrutado de:

  • Juegos tradicionales.
  • Reconocimiento de plantas del jardín.
  • Sesiones de siembra y plantación para el vivero.
  • Arreglo de nuestro huerto.
  • Mantenimiento de nuestro parque.
  • Compartir nuestros juguetes nuevos de Navidad.
  • Lecturas con temáticas enfocadas en valores, emociones, etc.
  • Merienda saludable (bizcocho y yogur, caseros).
  • Elaboración de carteles anunciadores de fiestas o salidas.
  • Puesta en común de experiencias de clase.
  • Sesiones de resolución de conflictos en los momentos de patio.
  • Intercambio de ideas sobre temas específicos.

En esta última tarde cooperativa, en la que el grupo verde se despedía del todo, realizamos una gran asamblea para analizar todos los momentos vividos en el ciclo, cuáles nos habían gustado más y cuáles queríamos incorporar de cara al curso próximo. Algunas ideas quedaron apuntadas y también la invitación para el año que viene de venir de «invitados/as» a alguna sesión. También hemos puesto en común nuestras próximas salidas a la granja, que nos tienen muy entusiasmados.

En clase seguimos trabajando, de manera paralela a todo esto, nuestra próxima salida a la granja, cumpliendo con la planificación que realizamos la semana pasada y anotando las «tareas» que vamos cerrando.

¡Buen fin de semana!

Esther Justicia.

 

 

Pequeños escritores, grandes soñadores: un proyecto de emprendimiento, cooperación y fomento a la lectura, en Educación Infantil

A continuación os dejo  un resumen de lo que esta experiencia ha supuesto para el grupo, en relación a múltiples áreas de desarrollo.

Como sabéis, con motivo de la celebración de la Semana de la lectura, cada grupo del ciclo (3-6 años) realiza una actividad de aula, enfocada al fomento de la lectura. Pues bien, desde el curso pasado en el grupo verde esta actividad ha pasado a tener la importancia de proyecto, ya que se vincula con la metodología ABP (aprendizaje basado en proyectos), el trabajo cooperativo y también con el emprendimiento escolar.

La idea de este proyecto surgió, desde la tutoría, mediante la formulación del interrogante  ¿Y si sembramos el amor por la lectura y la escritura, mientras despertamos también el espíritu emprendedor de los más pequeños?

Así comenzó nuestro proyecto, una propuesta pedagógica que unifica dos mundos bien distintos, pero complementarios: la lectura y el emprendimiento, en una misma experiencia educativa. Teníamos claro que en Educación Infantil los niños y niñas pueden imaginar, crear, organizar… y emprender.

Nuestro punto de partida fue la elección de la temática: nuestro colegio y la Alhambra (último proyecto llevado a cabo en el aula y que tuvo mucha trascendencia), y la creación cooperativa del cuento ilustrado, se convirtió en el corazón del proyecto. Invitamos al alumnado a convertirse en autores/as e ilustradores/as.

En asamblea, inventaron juntos los personajes, imaginaron aventuras, votaron el título y decidieron cómo terminaría su historia.

Así nació «El jardín de Alquería y sus cuatro hadas», una historia algo disparatada acerca de cuatro hadas que habitan el jardín de nuestro colegio y las aventuras que viven junto a otros personajes igual de singulares. Algunas escenas hacen referencia a intereses del grupo, competencias trabajadas a lo largo del curso e incluso a conceptos relacionados con varias experiencias educativas vividas recientemente.

Cada niño/a aportó ideas, decidiendo entre todos cuáles eran del interés grupal. Todos los personajes o situaciones propuestas, han quedado reflejados en la historia  y para la elaboración física cada uno se encargó de escribir (mediante copia) e ilustrar, una página.

Todo el trabajo realizado de manera oral, en cuanto al área alfabética, queda en el bagaje personal de cada uno, habiendo llevado a cabo múltiples sesiones sobre conciencia fonológica-léxica, rimas, construcción de palabras mediante intercambio de sílabas, reconocimiento de aumentativos y diminutivos, formas de comenzar y terminar las historias, partes que componen un libro (portada, contraportada, lomo…), qué es un autor/a o ilustrador/a, etc.

 

El proceso ha sido tan valioso o más que el resultado, aprendimos a escuchar, a tomar decisiones en grupo y a valorar el trabajo en equipo, entre otras muchas cosas.

Hasta aquí podríamos decir que nuestro objetivo principal estaba cubierto, habíamos sido capaces de crear desde cero un cuento de manera cooperativa, obteniendo un producto tangible que daba sentido al proyecto, pero … ¿y si íbamos más allá?

Teniendo la referencia del curso pasado, planteé al grupo cómo podríamos hacer llegar a muchas personas nuestro libro. Salieron ideas como poner anuncios en televisión o radio, mandarlo por Watsapp o Amazon o incluso comprar muchos, para regalar a nuestros familiares. Volví a sugerirles la opción de realizar una actividad de emprendimiento solidario mediante trueque. El objetivo principal será enriquecer el archivo bibliográfico del colegio.

Hemos organizado una jornada, donde todo el alumnado que desee podrá intercambiar libros en buen estado, a cambio de un ejemplar del nuestro. Ya tenemos los ejemplares que solicitamos a imprenta, así que será el próximo martes. En el tablón expositor del aula hay una lista para que las familias que estéis interesadas en «adquirir» más ejemplares os apuntéis y así podamos dar prioridad a esas reservas.

Para promocionar esta actividad hemos montado un book trailer, que hemos enviado hoy a cada grupo del colegio y también hemos realizado como contenido adicional, un audiolibro con las voces de cada uno/a.

Si pincháis sobre la imagen del QR que os dejo a continuación, tenéis ambos montajes y también podréis enviarlos. Este mismo QR se encuentra en la contraportada del libro, junto a otro que contiene la justificación pedagógica.

El cuento creado por el grupo verde (5-6 años) y los libros que obtengamos a través del trueque, pasarán a formar parte de nuestra biblioteca escolar, como pequeños tesoros que nos harán recordar que cuando los más pequeños se sienten parte activa del proceso y se les «da voz», las ideas florecen.

El objetivo final buscaba convertir a los niños y niñas en personas  conscientes de su capacidad de crear, colaborar y transformar.

¡Estoy segura que con el tiempo esta semilla florecerá de múltiples formas distintas!

Agradecimiento especial a Natalia (profesora del departamento de Diversidad) por su colaboración.

¡Todavía nos quedan muchas experiencias que vivir antes de terminar el curso!

Seguimos en contacto y pendientes de la próxima entrada de blog, que tengo muchas más cosas que contaros.

Feliz fin de semana,

Esther Justicia.

Conferencia-experto de Fali, sobre Lego

Ayer disfrutamos de una nueva conferencia de experto y, en esta ocasión, nuestro protagonista, Fali, nos habló sobre uno de sus temas favoritos: los LEGO.

Desde el primer momento, Fali se mostró muy emocionado, tranquilo y cada vez más cómodo delante de sus compañeros y compañeras. Aunque al principio apareció algún pequeño gesto de timidez, poco a poco fue ganando seguridad y consiguió explicar su tema con soltura y entusiasmo, algo que demuestra el gran trabajo previo realizado en casa y el esfuerzo personal por compartir sus conocimientos con el grupo.

¡Enhorabuena, Fali, por tu fantástica conferencia de experto!

Para apoyar su exposición, Fali utilizó estas tres cartulinas, llenas de información e imágenes relacionadas con el mundo LEGO.

A través de ellas, fue explicando qué son los LEGO, su origen, el nombre de su creador, etc. Incluso algunas curiosidades como que las primeras piezas eran de madera y no podían moverse (su creador era carpintero) o que hay más de un billón de piezas de lego en el mucho (más piezas de Lego que personas). También nos explicó que LEGO significa «jugar bien» y por último que la fábrica de LEGO fabrica más ruedas que cualquier otra fábrica del mundo.

Dentro de los beneficios de jugar con LEGO, se focalizó en los que muestra la cartulina. Explicando en qué consiste cada uno de ellos, para que todos entendiesen algunos vocablos como cooperar.

En esta última cartulina además de aportarnos datos generales sobre las dimensiones de la construcción de la torre de Sauron, nos ofreció un montón de detalles en relación a ella, ya que es su LEGO favorito.

Entre otras muchas cosas descubrimos que tiene más de 5000 piezas, que es más alta que su hermano Martín, que tiene cinco plantas y que incluye 10 figuras (dos buenas y ocho villanos).

Nos explicó qué había en cada una de las plantas, y también muchos de los secretos que esconde (mapas, un esqueleto que sube y baja, una escalera móvil, una puerta que se abre al girar una roca o dónde está el ojo de Sauron.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Uno de los momentos más enriquecedores fue la ronda de preguntas final. Los compañeros participaron activamente, mostrando curiosidad e interés por todo lo que Fali había contado. Preguntaron sobre sus construcciones favoritas, el tiempo que dedica a montar LEGO y cuáles son los modelos que más le gustan. También quién era Sauron, porqué LEGO era el juguete más famoso del mundo y otras similares. Respondió con mucha ilusión, demostrando que conocía muy bien el tema y disfrutaba compartiéndolo.

Para terminar la actividad, realizamos la expresión gráfica de todo lo vivido durante la conferencia. Además de representar mediante dibujos algunos elementos relacionados con los LEGO, seguimos poniendo especial atención al componente alfabético de nuestras producciones. Como habréis visto,  la gran mayoría del grupo continúa avanzando notablemente en la escritura espontánea y autónoma incorporando cada vez más letras, palabras y detalles en sus trabajos.

Sin duda, ha sido una experiencia muy motivadora y enriquecedora para todos.

El jueves próximo jueves cerraremos esta actividad, con la conferencia de Aarón, sobre coches.

¡Hasta la próxima entrada!

Esther Justicia.