Llegamos al final de esta aventura tan especial que compartimos en la clase roja allá por el mes de septiembre. Han sido meses llenos de descubrimientos, juegos, abrazos y aprendizajes. Somos 21 rojitos que, día a día, hemos ido creciendo juntos. Y no solo en estatura… también en valentía, autonomía y curiosidad.
De cada uno de vosotros me llevo algo especial, una mirada curiosa, una risa contagiosa, una ocurrencia inesperada, un gesto de cariño….Me habéis enseñado tanto como yo he intentado enseñaros, y eso es un regalo que guardaré con mucho amor.
Hemos vivido días luminosos, y otros un poquito nublados… pero todos forman parte de este camino que hemos recorrido como grupo. Me quedo con las carcajadas espontáneas, las conversaciones que solo tienen sentido en la infancia, los juegos compartidos, los «lo siento» sinceros, los logros celebrados en voz alta, y la emoción de veros crecer.
Ahora, os espera una nueva etapa, ¡la clase verde! Un nuevo viaje lleno de desafíos, aprendizajes y más aventuras. Y sé que estáis más que preparados. Lleváis en la mochila todo lo que necesitáis, curiosidad, ilusión, y un corazón grande.
Gracias, familias, por vuestro apoyo constante, por confiar, por estar, por sumar. Entre todos hemos construido una pequeña gran familia.
Y aunque me despido por ahora de este espacio, me llevo a cada rojito conmigo, en la memoria y en el corazón.
¡Feliz verano!
Con todo mi cariño,
Silvia.
NOTA: El informe final de curso individual estará disponible, como cursos atrás, a través del «Área familia» de nuestra web a partir de hoy, 18 de junio.




Hoy quiero compartir con vosotros cómo fue la penúltima visita de familias a la clase roja. En esta ocasión nos acompañaron
Pero también aprendimos que un arquitecto no trabaja solo por gusto, necesita un cliente que le diga qué necesita. Puede ser una casa, un edificio… ¡o incluso un parque! En ese momento, muchas caras se llenaron de sorpresa, ¿Los arquitectos también hacen parques?


Os animamos a seguir participando como hasta ahora, trayendo instrumentos, preguntando en casa por lo que vamos aprendiendo.
esperamos que lo guarde con cariño, porque nosotros guardaremos en el corazón todo lo que nos ha enseñado. 



Nos bajamos al parque, que es nuestro espacio favorito de movimiento. Allí,
Para terminar la sesión, 
