Hoy hemos recibido la visita de Estefanía, la mamá de nuestra compañera Elena, que ha venido a compartir con nosotros una profesión muy importante: es médica de familia de urgencias y trabaja en una ambulancia. Estefanía y Elena han llegado vestidas con su ropa de trabajo, preparadas para acercarnos su profesión.
A través de una pequeña presentación con fotografías, Estefanía nos ha contado cómo es su trabajo y en qué consiste su día a día.
Hemos aprendido que los médicos y médicas de urgencias se encargan de ayudar y atender a las personas que están enfermas o han sufrido algún accidente y necesitan ayuda rápidamente.
Nos ha enseñado cual es su consulta en el Centro de Salud de Urgencias y cómo son las ambulancias por dentro, qué materiales llevan, cómo están preparadas para atender a las personas que lo necesitan y como suena su sirena, recordando que si la escuchamos debemos apartarnos y cederles el paso.
Además, hemos conocido un número muy importante: el 112 que es el número al que debemos llamar cuando ocurre una emergencia y necesitamos ayuda.

También, nos ha mostrado un vídeo muy interesante en el que aparecía trabajando junto a sus compañeros: una enfermera y un técnico de emergencias sanitarias. Gracias a él, hemos podido observar cómo se organizan, cómo utilizan los diferentes materiales de la ambulancia y cómo ayudan a subir y trasladar a las personas que necesitan atención médica. Hemos descubierto que en una ambulancia nadie trabaja solo, sino que todos forman un equipo y se ayudan para cuidar de los demás.
¡Qué importante es colaborar y trabajar juntos!
Después de conocer tantas cosas sobre su profesión, nos ha propuesto una actividad muy divertida en la que, uno a uno, hemos ido saliendo para convertirnos en pacientes. Cada uno tenía que imaginar que le había ocurrido algo: una caída, un golpe, un dolor… Con mucho cariño y paciencia, Estefanía ha ido atendiendo a los pequeños pacientes, mostrándonos cómo actuaría ante diferentes situaciones y explicándonos qué podía hacer para ayudarnos.
Después de ver cómo Estefanía atendía a sus pacientes, nos ha tocado a nosotros poner en práctica todo lo aprendido. Nos ha traído un montón de materiales sanitarios para que pudiéramos conocerlos, explorarlos y jugar con ellos. Por un ratito, nuestra clase se ha convertido en una pequeña consulta con servicio de urgencias y nosotros nos transformamos en médicos, médicas y pacientes. Utilizamos los fonendoscopios, colocamos vendajes, exploramos los diferentes materiales y jugamos a atender y cuidar a nuestros compañeros.
Para terminar, hemos realizado un dibujo sobre todo lo que hemos vivido y aprendido durante esta visita. Cada uno ha plasmado a su manera aquello que más le ha gustado o llamado la atención, las ambulancias, los médicos, los materiales sanitarios…

¡Muchísimas gracias, Estefanía y Elena!
Ha sido una mañana llena de curiosidad, descubrimientos, juegos y momentos compartidos, en la que hemos conocido de cerca una profesión tan necesaria y bonita como la de cuidar y ayudar a las personas cuando más lo necesitan.
Desde aquí queremos dar las gracias de corazón a Estefanía por dedicarnos su tiempo, por la ilusión y el cariño con los que ha preparado esta visita y por acercarnos a su profesión de una manera tan especial. Gracias por todos los materiales, las explicaciones y por permitirnos aprender a través de la experiencia. Y no podemos terminar sin dedicar unas palabras muy especiales a nuestra compañera Elena, que hoy ha sido una de las grandes protagonistas. Nos ha encantado verla acompañando a su mamá, compartiendo con sus compañeros este momento tan bonito y formando parte de la presentación. ¡Lo has hecho fenomenal, Elena!
Por último hemos celebrado el cumpleaños de nuestra compañera Carla, que ya tiene 4 añitos. Ha traído un delicioso bizcocho que cocinó con la ayuda de papá. Mañana le realizaremos su álbum de dibujos.

Un abrazo,
Eva
En esta ocasión nos han acompañado Julia y María, las mamás de Gonzalo y Vega, que han venido a compartir con nosotros una profesión muy importante: son farmacéuticas. Con mucho cariño y entusiasmo, nos han contado cómo es su trabajo y nos han acercado un poquito a su día a día en la farmacia. Todos juntos han hecho su entrada ataviados con la bata que utilizan en su trabajo, lo que ha despertado inmediatamente la curiosidad y el interés del grupo.









Para completar nuestra experiencia, les ofrezco multitud de rectángulos de papel y cartulina, de diferentes tamaños y colores, junto con una base de cartulina negra sobre la que realizar su composición.

En uno de nuestros talleres artísticos, las hojas de otoño se convirtieron en protagonistas. Partimos de hoja dividida en cuatro partes. En cada una, nuestros rojitos tenían que realizar un grafismo diferente: puntitos, círculos, líneas verticales, horizontales, onduladas… 


De esta manera hemos trabajado la coordinación de ambas manos, la coordinación óculo-manual, la motricidad fina, la atención y el control del trazo. Después, al dibujar las nervaduras, seguimos practicando la precisión y la orientación de las líneas en el espacio.
Además, este taller nos permitió trabajar algo muy importante: 





Porque eso es precisamente lo que buscamos con nuestro Método de propuestas: que una idea lleve a otra, que las preguntas abran nuevos caminos y que los aprendizajes nazcan de la curiosidad y tengan sentido para ellos.