El Día Escolar de la Paz es una fecha de especial significación para nuestro centro educativo y forma parte del Plan de Centro, como un momento clave para seguir educando en valores desde la infancia. A través de esta celebración, el colegio refuerza su compromiso con una educación basada en la convivencia, el respeto y la cooperación, como pilares fundamentales del desarrollo personal y social del alumnado.
Bajo el título «La paz se construye cooperando», se ha llevado a cabo hoy una actividad conjunta con el resto de grupos del colegio, organizada en grupos interniveles que agrupan a alumnado de diferentes edades. Esta organización heterogénea favorece el aprendizaje entre iguales, el sentimiento de pertenencia a una comunidad educativa más amplia y la vivencia real de la cooperación como herramienta para construir relaciones positivas. El alumnado ha participado activamente en los grupos, compartiendo ideas, escuchándose y aprendiendo unos de otros, independientemente de la edad.
Los objetivos principales de esta propuesta se centran en fomentar en la comunidad educativa la participación activa, la ayuda mutua y la responsabilidad compartida, promoviendo valores como la solidaridad, el respeto, la empatía y el trabajo en equipo. Esta actividad se encuentra alineada con los talleres de habilidades sociales que se desarrollan en cada grupo, reforzando la idea de que la convivencia pacífica no es un concepto abstracto, sino una realidad que se aprende, se practica y se construye día a día a través de las relaciones cotidianas.
Con anterioridad al encuentro que ha tenido lugar hoy, cada grupo ha trabajado previamente en su aula pequeños cortos que relacionan el concepto de paz con la cooperación y el trabajo en equipo.
La actividad común se ha iniciado con la visualización del corto «El puente», que actúa como detonante para la reflexión individual y grupal. A partir de este recurso, se ha generado un debate en los grupos interniveles en el que el alumnado reflexiona sobre qué significa la paz, cómo se relaciona con la cooperación y qué acciones concretas pueden llevar a cabo en su entorno escolar para favorecer un clima de armonía y respeto.
Este intercambio entre niños y niñas de diferentes edades resulta especialmente enriquecedor, ya que permite que los más pequeños expresen sus vivencias desde la espontaneidad y la emoción, mientras que el alumnado mayor aporta ejemplos más elaborados, asumiendo un rol de guía y modelo positivo. De este modo, se favorece el desarrollo de valores éticos, el compromiso social y la responsabilidad individual y colectiva, comprendiendo que la paz se construye desde pequeños gestos cotidianos y desde la implicación de todas las personas que forman parte del centro.
La actividad ha finalizado con una asamblea y una exposición artística cooperativa, en la que el alumnado ha elaborado de forma conjunta palabras que completan la frase «La paz se construye …», representadas de manera creativa a través de figuras simbólicas. Este cierre pone el foco en la idea de que la cooperación permite alcanzar resultados comunes más ricos y significativos, reforzando el valor del trabajo en equipo.
Como señala Paulo Freire, «La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo». Educar en cooperación, relaciones sociales y convivencia pacífica es, por tanto, un paso esencial para formar personas capaces de construir un futuro más justo, solidario y en paz.
Hoy hemos recibido en clase una visita muy dulce.
Durante la visita,




También ha aparecido la curiosidad por conocer el cuerpo de los compañeros, algo totalmente natural a estas edades. Desde el aula acompañamos este interés con respeto, ayudándoles a comprender que cada cuerpo es único, que mi cuerpo es mío y que nuestras partes íntimas deben cuidarse y respetarse. Para ello hemos comenzado a leer algunos de los libros que habéis aportado, que nos ayudan mucho a tratar estos temas con naturalidad y seguridad.


Martín nos presenta a su mamá y nos explica que ella es médica de familia. Nos dice que cuida de las personas cuando están enfermas y también cuando quieren mantenerse sanas. 


Antes y durante la actividad, hablamos en grupo sobre qué cosas nos dan rabia. Surgen ideas muy interesantes y cercanas a su día a día: que un compañero no nos deje un juguete, no conseguir las cosas en el momento que queremos, tener que dejar de hacer algo que nos gusta porque un adulto nos lo indica o sentir que no nos escuchan. Estas conversaciones nos permiten poner palabras a lo que sienten y darse cuenta de que esas emociones son normales y compartidas.
Visitamos la biblioteca para iniciar nuestra primera jornada de intercambio de libros, un momento importante e ilusionante para los rojitos, ya que supone dar un paso más en su relación con los libros y la lectura.
