Los alumnos de segundo han realizado este trimestre una salida al aeropuerto de Granada. Tras la visita en clase de artística hemos trabajado sobre aquellos elementos que más le han llamado la atención.
Comenzamos con la realización de dibujos. El halcón «que trabaja en el aeropuerto» ha sido el más dibujado. Para ellos descubrir que un ave tiene una función tan importante relacionada con la seguridad de los vuelos, les ha sorprendido. La torre de control con su altura y por supuesto los aviones han sido plasmados en sus dibujos. Además los camiones de bomberos, el helicóptero o la cinta de equipaje.
Para completar la experiencia les proponemos a los alumnos hacer en volumen diversas partes del aeropuerto.
La comprensión del volumen y del espacio proviene de las experiencias realizadas durante la infancia. Basándose fundamentalmente en los sentidos de la vista y el tacto comienzan su conocimiento del mundo. Posteriormente la experimentación con objetos y formas contribuye a que establezcan relaciones subjetivas con el espacio. Con las diversas experiencias van estableciendo determinadas conexiones entre las formas y el lugar que ocupan. En el mundo real el volumen está determinado por su tridimensionalidad, cada objeto ocupa un lugar en el espacio con las tres medidas de anchura, altura y profundidad. Nuestro propio cuerpo constituye un volumen. Ocupamos un espacio que nos sirve de referencia para situarnos y situar los diversos objetos que nos rodean. Comprobamos nuestra altura al medirnos en relación a otros objetos, somos conscientes de nuestra anchura al ocupar un espacio y por medio del desplazamiento somos conscientes de ese mismo espacio percibiendo y experimentando la profundidad.
La visita al aeropuerto ha supuesto para nuestro alumnos una nueva experiencia con el espacio y el tamaño de los objetos en relación a ellos mismos. Torres altas, grandes aviones, camiones, espacios amplios con variados objetos que añaden una nueva oportunidad de conocimiento espacial que les aporta información sobre tamaños, formas, materas, colores, texturas.
Y como la percepción del volumen es una experiencia personal e intransferible, hemos querido ofrecer a los alumnos que expresaran a través del volumen la experiencia que habían tenido en la salida.
Así, de la misma manera que si jugaran con cajas y cartones, crean y construyen, proyectando en estas acciones sus propios sentimientos y sensaciones, consolidando su comprensión del espacio.
Ana Martín